Cómo se calcula la amortización del inmovilizado material y qué tablas aplica Hacienda

Jun 23, 2026

Cuando una empresa compra una furgoneta, una máquina o un ordenador, ese bien no pierde su valor de golpe al día siguiente. Se deprecia poco a poco, con el uso y el paso del tiempo. Y esa pérdida de valor tiene un reflejo muy concreto en la contabilidad y en la factura fiscal de cada ejercicio: se llama amortización del inmovilizado material.

En Octoedro te explicamos el funcionamiento completo: qué es el inmovilizado material, qué dice la normativa sobre su amortización, qué métodos puedes aplicar y cómo usar las tablas oficiales de la AEAT para calcular la dotación de cada año.

 

¿Qué es el inmovilizado material y qué elementos lo integran?

El inmovilizado material es el conjunto de bienes físicos que una empresa adquiere para desarrollar su actividad y que permanecen en su patrimonio durante un largo plazo, es decir, más de un ejercicio económico. No son mercancía que se vende ni derechos sin forma corporal: son activos tangibles, estructurales, necesarios para funcionar.

Forman parte del inmovilizado material, entre otros:

  • Maquinaria e instalaciones técnicas afectas a la producción.
  • Mobiliario de oficinas y locales.
  • Equipos informáticos y elementos de tratamiento de la información.
  • Vehículos de transporte interno y externo.
  • Edificios y construcciones propiedad de la empresa.
  • Útiles y herramientas de trabajo.

Lo que no es inmovilizado material: la mercancía (se compra para vender), los bienes alquilados (no son propiedad de la empresa) o los activos sin cuerpo físico, que pertenecen al inmovilizado intangible.

 

¿Qué es la amortización del inmovilizado material?

La amortización del inmovilizado material es el mecanismo contable y fiscal que refleja la pérdida de valor sistemática e irreversible que sufren estos bienes a lo largo del tiempo. Sistemática significa que no es una pérdida puntual ni extraordinaria, sino progresiva. Irreversible significa que ese valor no se va a recuperar.

Las causas de esa depreciación pueden ser el uso del activo, el paso del tiempo o la obsolescencia tecnológica. Un camión se desgasta con los kilómetros. Un servidor puede quedar anticuado. Una maquinaria puede perder rendimiento con los años de operación.

Desde el punto de vista fiscal, la amortización tiene dos funciones claras:

  • Permite deducir el gasto en el Impuesto sobre Sociedades o en el IRPF, reduciendo la base imponible del ejercicio.
  • Refleja el valor real del activo en el balance, evitando que la empresa aparezca con unos activos sobrevaluados respecto a su estado real.

Es importante distinguir la amortización del deterioro: el deterioro también refleja una pérdida de valor, pero puede ser reversible y tiene carácter puntual, no sistemático. Por ejemplo, la bajada temporal de valor de un local por unas obras en la calle.

Si llevas la contabilidad de tu empresa con una herramienta que te permite registrar estas dotaciones de forma automatizada, el trabajo se simplifica considerablemente. En Octoedro ayudamos a nuestros clientes a hacerlo bien desde el primer momento, con criterio técnico y visión fiscal.

 

Qué tablas de amortización aplica Hacienda en España

La Agencia Tributaria establece tablas de amortización que fijan, para cada tipo de activo, un coeficiente lineal máximo y un período máximo de amortización en años. Estas tablas son la referencia legal que justifica la dotación ante una inspección, sin necesidad de probar año a año la pérdida real de valor.

En España existen tres tablas oficiales según el régimen fiscal del contribuyente.

Tabla del Impuesto sobre Sociedades (art. 12 Ley 27/2014)

Aplica a sociedades y a autónomos en estimación directa normal. Es la tabla más detallada, con grupos específicos para cada tipo de activo. Estos son los grupos más relevantes para una pyme o empresa de servicios:

Tipo de elementoCoef. lineal máx.Período máx. (años)
Edificios industriales3 %68
Edificios administrativos y de servicios2 %100
Instalaciones técnicas10 %20
Maquinaria12 %18
Mobiliario de oficina10 %20
Equipos informáticos (ordenadores)25 %8
Software y programas informáticos33 %6
Vehículos de transporte externo16 %14
Furgones y autocamiones20 %10
Útiles y herramientas25 %8
Otros elementos no especificados10 %20

Cualquier activo que no aparezca expresamente en la tabla se amortiza por defecto al 10 % anual durante un máximo de 20 años. Dentro de los límites de cada grupo, la empresa puede elegir el coeficiente que mejor se ajuste a sus necesidades, siempre que lo mantenga de forma constante.

Tabla simplificada para autónomos en estimación directa simplificada

Aprobada por la Orden de 27 de marzo de 1998, aplica a los autónomos con un volumen de ingresos inferior a 600.000 euros anuales que tributan en estimación directa simplificada. Agrupa el inmovilizado en 10 categorías y solo admite el método lineal:

GrupoElementos patrimonialesCoef. lineal máx.Período máx. (años)
1Edificios y otras construcciones3 %68
2Instalaciones, mobiliario, enseres y resto del inmovilizado material10 %20
3Maquinaria12 %18
4Elementos de transporte16 %14
5Equipos para tratamiento de la información y programas informáticos26 %10
6Útiles y herramientas30 %8
7Ganado vacuno, porcino, ovino y caprino16 %14
8Ganado equino y frutales no cítricos8 %25
9Frutales cítricos y viñedos4 %50
10Olivar2 %100

La contrapartida a esta simplificación es que no se puede aplicar amortización degresiva ni el método de números dígitos, y además se deduce un 5 % del rendimiento neto en concepto de gastos de difícil justificación, con un tope anual.

Tabla para estimación objetiva (módulos)

Aplica a los autónomos en módulos y tiene una estructura similar a la simplificada. La amortización solo afecta al cálculo del rendimiento neto en las actividades donde la norma del módulo lo prevé expresamente.

 

Métodos de amortización admitidos por la normativa fiscal

No hay un único método válido. La norma española admite varios, aunque no todos están disponibles para todos los contribuyentes.

Método lineal o de cuota fija

Es el más utilizado y el único permitido en estimación directa simplificada. Se aplica un porcentaje constante sobre el valor de adquisición del activo durante toda su vida útil. La cuota anual es siempre la misma.

Tiene sentido cuando la pérdida de valor es uniforme en el tiempo: mobiliario, construcciones, elementos de transporte estándar.

Método degresivo o de porcentaje constante

Aplica el porcentaje sobre el valor pendiente de amortizar al inicio de cada año, no sobre el valor de adquisición. El resultado es una cuota más alta en los primeros años y decreciente hacia el final, lo que adelanta la deducción fiscal.

No se puede aplicar a edificios, mobiliario ni enseres.

Método de los números dígitos

Genera cuotas crecientes o decrecientes mediante una serie numérica. Es un método degresivo algo más complejo de calcular, pero igualmente válido para empresas en estimación directa normal.

Tampoco es aplicable a edificios, mobiliario ni enseres.

Plan especial de amortización

Para activos atípicos que no encajan bien en ningún método estándar, es posible solicitar a la Agencia Tributaria la aprobación de un plan especial. Es una vía poco habitual pero que existe cuando la depreciación real difiere mucho de lo que marcan las tablas.

 

Cómo se calcula la amortización del inmovilizado material: ejemplo paso a paso

El método de amortización lineal es el más habitual y el más sencillo de aplicar. Estos son los pasos:

  1. Identifica el activo y localiza su grupo en la tabla oficial correspondiente.
  2. Anota el coeficiente máximo y el período máximo de ese grupo.
  3. Decide el coeficiente que vas a aplicar, entre el mínimo (100 % dividido entre el período máximo) y el máximo de la tabla.
  4. Calcula la dotación anual: valor de adquisición × coeficiente elegido.
  5. Construye la tabla con las columnas: año, valor inicial, dotación anual, amortización acumulada y valor pendiente.

Veamos un ejemplo con una empresa que adquiere maquinaria por 18.000 € y decide amortizarla al coeficiente máximo del 12 % (Impuesto sobre Sociedades):

AñoValor inicial (€)Dotación anual (€)Amortiz. acumulada (€)Valor pendiente (€)
118.000,002.160,002.160,0015.840,00
218.000,002.160,004.320,0013.680,00
318.000,002.160,006.480,0011.520,00
418.000,002.160,008.640,009.360,00
518.000,002.160,0010.800,007.200,00
618.000,002.160,0012.960,005.040,00
718.000,002.160,0015.120,002.880,00
818.000,002.160,0017.280,00720,00
9 (último)18.000,00720,0018.000,000,00

A partir del año en que el activo queda totalmente amortizado, deja de generar gasto deducible aunque puedas seguir utilizándolo. El valor neto contable es cero.

Un detalle importante: la dotación empieza desde la fecha en que el activo está disponible para su uso, no desde la fecha de la factura. Poner en funcionamiento el activo es el punto de partida, no pagarlo.

 

Diferencia entre amortización contable y amortización fiscal

No siempre coinciden. La amortización contable es la que la empresa registra en libros para reflejar la depreciación real del activo. La amortización fiscal es la que Hacienda admite como gasto deducible.

Cuando la dotación contable supera el máximo que permite la tabla fiscal, el exceso no es deducible ese año, aunque puede serlo en ejercicios posteriores. Aparece lo que se denomina una diferencia temporaria deducible.

Cuando, al revés, la empresa quiere aprovechar un incentivo fiscal (como la libertad de amortización) y amortiza fiscalmente más de lo que ha dotado en contabilidad, debe hacer un ajuste extracontable al liquidar el impuesto.

 

Incentivos fiscales para empresas de reducida dimensión

Las empresas de reducida dimensión (ERD), con un importe neto de cifra de negocios inferior a 10 millones de euros, tienen acceso a incentivos que permiten adelantar la deducción fiscal de sus inversiones:

  • Amortización acelerada: pueden multiplicar por dos el coeficiente máximo de la tabla para elementos nuevos del inmovilizado material. Un ordenador que normalmente se amortiza al 25 % puede deducirse al 50 % anual.
  • Libertad de amortización con creación de empleo: permite amortizar libremente, sin sujeción a tablas ni plazos, las inversiones nuevas en inmovilizado material, siempre que durante los 24 meses siguientes a la puesta en funcionamiento la plantilla media se incremente y ese incremento se mantenga durante otros 24 meses adicionales. La cuantía máxima que puede acogerse a este incentivo es el resultado de multiplicar 120.000 € por el incremento de plantilla calculado con dos decimales.
  • Libertad de amortización para activos de escaso valor: los elementos nuevos con valor unitario inferior a 300 €, con un límite anual de 25.000 €, se pueden llevar directamente a gasto en el año de adquisición.

Estos incentivos están pensados para que las pymes adelanten el impacto fiscal de sus inversiones.

Puedes consultar también nuestro artículo sobre el Impuesto sobre Sociedades y el modelo 200 para entender cómo encajan estas deducciones en la liquidación anual.

 

Errores habituales al calcular la amortización del inmovilizado material

En revisiones contables, estos son los fallos que aparecen con más frecuencia:

  • Aplicar la tabla equivocada: una sociedad que usa la tabla simplificada de autónomos, o un autónomo en módulos que aplica la de estimación directa.
  • Amortizar el terreno: los terrenos no se amortizan porque no pierden valor. Solo se amortiza la edificación construida sobre ellos. Si compras un local, hay que separar el valor del suelo del valor de la construcción.
  • No amortizar desde la fecha de puesta en funcionamiento: la dotación arranca cuando el activo está disponible para usar, no cuando se emite la factura.
  • Cambiar de método sin justificación: cualquier cambio de método o de coeficiente debe reflejarse en la memoria como cambio de criterio contable.
  • No aprovechar los incentivos de las ERD: muchas pymes podrían adelantar la deducción de sus inversiones y no lo hacen por desconocimiento.

 

Te ayudamos con la amortización de tu inmovilizado

Calcular bien la amortización del inmovilizado material no es solo rellenar una tabla. Implica elegir el método correcto, aplicar la tabla que corresponde a tu régimen fiscal, identificar los incentivos disponibles y registrar las diferencias entre la amortización contable y la fiscal.

En Octoedro, mediante nuestro servicio de contabilidad colaborativa, nos encargamos de que tus activos estén bien clasificados, amortizados correctamente y alineados con tu planificación fiscal. Lo hacemos con criterio técnico, sin tecnicismos innecesarios y con una comunicación directa y clara.

Si quieres revisar cómo está gestionada la amortización en tu empresa, estamos aquí. Hablemos y lo vemos juntos.

Preguntas frecuentes sobre la amortización del inmovilizado material

¿Qué diferencia hay entre inmovilizado material e inmovilizado intangible?

El inmovilizado material son bienes físicos con cuerpo: maquinaria, vehículos, ordenadores, edificios. El inmovilizado intangible son derechos sin forma corporal: marcas registradas, software, concesiones, patentes. Ambos se amortizan, pero con reglas y tablas diferentes.

¿Puedo elegir el coeficiente de amortización que quiera dentro de la tabla?

Sí, dentro de los límites que fija la tabla para cada grupo de activos. Puedes elegir cualquier coeficiente entre el mínimo (el que resulta de dividir 100 entre el período máximo) y el máximo que indica la tabla, siempre que lo apliques de forma constante durante toda la vida útil del activo.

¿Desde cuándo se empieza a amortizar un activo?

Desde la fecha en que el activo está disponible para su uso, es decir, en condiciones de funcionar. No desde la fecha de la factura ni desde la fecha de pago. Si el bien se adquiere a mitad de año, la dotación del primer ejercicio se prorratea.

¿Los terrenos se pueden amortizar?

No. Los terrenos no se amortizan porque no pierden valor por el uso ni por el paso del tiempo. Si compras un inmueble, debes separar el valor del suelo (no amortizable) del valor de la construcción (sí amortizable).

¿Qué pasa si vendo un activo antes de amortizarlo completamente?

La diferencia entre el precio de venta y el valor neto contable del activo (precio de adquisición menos amortización acumulada) genera un resultado contable: beneficio si vendes por encima del valor neto, pérdida si vendes por debajo. Ese resultado tiene impacto en el Impuesto sobre Sociedades o en el IRPF del ejercicio de la venta.

¿Qué ocurre si doto más amortización de lo que permite la tabla fiscal?

El exceso no es deducible ese ejercicio. Sin embargo, genera una diferencia temporaria deducible que se podrá compensar en ejercicios futuros cuando la dotación contable se agote y la fiscal siga vigente. Es importante registrar y controlar estas diferencias para no perder deducciones futuras.

¿La amortización acelerada la puede aplicar cualquier empresa?

No. La amortización acelerada está reservada a las empresas de reducida dimensión, con un importe neto de cifra de negocios inferior a 10 millones de euros en el ejercicio anterior. Si tu empresa supera ese umbral, no tiene acceso a este incentivo.