Tipos de despidos en España: lo que debes saber antes de tomar una decisión en tu empresa

Tipos de despidos en España: lo que debes saber antes de tomar una decisión en tu empresa

Tipos de despidos en España: lo que debes saber antes de tomar una decisión en tu empresa

Gestionar un despido nunca es una decisión sencilla. Más allá del impacto humano, implica cumplir con una normativa concreta y tomar decisiones que pueden tener consecuencias legales y económicas importantes para la empresa.

Por eso, entender bien qué tipos de despido existen en España y cómo funcionan es mucho más que una cuestión legal; también es una cuestión de responsabilidad y buena gestión.

Hoy en Octoedro te explicamos qué se considera despido, qué tipos existen y qué debes tener en cuenta para actuar con seguridad, claridad y sin errores.

¿Qué se entiende por despido según la normativa en España?

El despido laboral es la decisión unilateral del empleador de poner fin a la relación laboral con un trabajador, dentro del marco y causas previstas en la legislación laboral.

Está regulado por el Estatuto de los Trabajadores y debe cumplir una serie de requisitos tanto en el fondo (las causas) como en la forma (cómo se comunica). Para que un despido sea válido, es importante tener en cuenta lo siguiente:

  • Debe existir una causa justificada, que puede ser objetiva (económica, técnica, organizativa o productiva) o disciplinaria.
  • Es obligatorio comunicarlo por escrito, normalmente mediante una carta de despido.
  • La causa debe estar bien explicada y documentada, especialmente si puede ser impugnada.
  • Debe respetarse el procedimiento legal, incluyendo plazos y requisitos formales según el tipo de despido.

El incumplimiento de estos puntos puede hacer que el despido sea declarado improcedente o incluso nulo, con el consiguiente impacto económico para la empresa.

Tipos de despido en España

En la legislación española existen distintos tipos de despido según su causa y procedimiento, cada uno con sus propias reglas, causas y consecuencias. Los principales tipos de despido, según su causa, son:

  • Despido objetivo
    • Se basa en causas relacionadas con la empresa o con la aptitud del trabajador (motivos económicos, organizativos, técnicos o productivos).
  • Despido disciplinario
    • Se produce por incumplimientos graves del trabajador, como faltas de asistencia, desobediencia o conductas contrarias a la buena fe.
  • Despido colectivo (ERE)
    • Afecta a varios trabajadores y requiere un procedimiento específico, incluyendo negociación con los representantes laborales.

Cada uno de estos tipos implica diferencias en indemnización, preaviso y requisitos formales, por lo que elegir correctamente la figura legal es imprescindible para evitar problemas posteriores.

En Octoedro te ayudamos a analizar cada caso, cumplir con la normativa y actuar con seguridad en todo el proceso. Podemos acompañarte con nuestro servicio de asesoría laboral, donde nos encargamos de todo lo relacionado con contratos, despidos y relaciones laborales para que puedas centrarte en tu negocio con tranquilidad.

Despido procedente, improcedente y nulo: qué significan

Cuando un despido es impugnado por el trabajador, un juez (o en algunos casos se reconoce por la propia empresa) analiza si cumple con la normativa.

Esta calificación es muy importante, ya que determina las consecuencias legales y económicas para la empresa. Estas son las diferencias principales:

  • Despido procedente. Se produce cuando la empresa acredita correctamente la causa y ha seguido el procedimiento legal. En este caso, el despido es válido y no genera indemnización adicional, salvo la prevista legalmente en determinados supuestos como el despido objetivo.
  • Despido improcedente. Ocurre cuando no se justifican adecuadamente las causas o no se han cumplido los requisitos formales. La empresa deberá elegir entre readmitir al trabajador o pagar una indemnización.
  • Despido nulo. Se declara cuando se vulneran derechos fundamentales (por ejemplo, discriminación o despido durante situaciones protegidas como maternidad). En este caso, la readmisión del trabajador es obligatoria, con abono de los salarios dejados de percibir.

Entender bien estas diferencias es una prioridad para actuar con seguridad y evitar costes innecesarios en la gestión laboral.

Indemnización por despido en España

La indemnización por despido en España no es única, sino que depende del tipo de despido y de cómo se califique legalmente. En términos generales:

  • Despido objetivo. Corresponde una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades.
  • Despido improcedente. La indemnización es de 33 días por año trabajado (para periodos posteriores a 2012) y 45 días por año para el tiempo trabajado con anterioridad a esa fecha, con los límites legales establecidos.

Estas diferencias son determinantes, ya que pueden suponer un impacto económico significativo para la empresa. Por eso, encajar correctamente el tipo de despido desde el inicio es imprescindible.

¿Cómo calcular finiquito e indemnización?

Al finalizar la relación laboral, no solo hay que calcular la posible indemnización, sino también el finiquito, que recoge los importes pendientes de pago al trabajador. El finiquito incluye habitualmente:

  • Días trabajados del mes en curso
  • Vacaciones no disfrutadas
  • Pagas extraordinarias pendientes

Para calcular correctamente la indemnización, es necesario tener en cuenta dos factores principales:

  • El salario diario del trabajador
  • La antigüedad en la empresa

Hacer bien estos cálculos evita conflictos y permite finalizar la relación laboral de forma clara, transparente y sin incidencias para ambas partes.

Cuánto cuesta despedir a un trabajador y errores a evitar

Tipo de despidoCoste aproximadoQué incluyeRiesgos habitualesErrores comunes
Despido objetivo20 días por año trabajado (máx. 12 mensualidades)Indemnización + finiquitoQue no se justifique bien la causaNo acreditar causas económicas/técnicas correctamente
Despido disciplinarioSin indemnización (si es procedente)Solo finiquitoQue se declare improcedenteFalta de pruebas o mala redacción de la carta
Despido improcedente33 días por año trabajado (periodos posteriores a 2012) y 45 días por año para el tiempo trabajado con anterioridad a esa fecha, con los límites legales establecidos.Indemnización + finiquitoMayor impacto económicoErrores formales o falta de justificación
Despido nuloReadmisión + salarios de tramitaciónSalarios de tramitación + posible impacto reputacional y organizativoObligación de reincorporar al trabajadorVulnerar derechos fundamentales
Despido colectivo (expediente de regulación de empleo, ERE)Variable según negociaciónIndemnizaciones + costes del procesoConflictos legales o impugnacionesNo seguir el procedimiento legal completo

 

Si quieres dar un paso más en cómo organizas y gestionas tu equipo, te recomendamos esta guía sobre cómo mejorar la productividad en el trabajo, donde compartimos consejos prácticos en el día a día.

Otros costes a considerar

ConceptoDetalle
FiniquitoVacaciones no disfrutadas, pagas extra y días trabajados
Preaviso15 días en despido objetivo (o su compensación económica si no se concede)
Asesoramiento legal/laboralRecomendable para evitar errores y optimizar el proceso
Riesgo de impugnaciónPuede aumentar el coste si el despido se declara improcedente o nulo

Toma decisiones laborales con mayor seguridad y el asesoramiento especializado de Octoedro

Gestionar un despido implica mucho más que cumplir con la normativa: implica tomar decisiones delicadas que afectan a personas y al futuro de tu empresa.

En Octoedro te asesoramos en cada paso con una mirada clara, cercana y rigurosa, para que puedas actuar con seguridad y sin complicaciones innecesarias. Analizamos tu caso, te ayudamos a elegir la mejor opción y nos aseguramos de que todo esté bien planteado desde el inicio.

Si necesitas apoyo en una situación concreta, estamos aquí para ayudarte. Hablemos y veamos juntos cuál es la mejor forma de avanzar.

Preguntas frecuentes sobre los tipos de despido en España

¿Qué opciones tiene la empresa ante un despido improcedente?

La empresa puede elegir entre readmitir al trabajador en su puesto o abonar la indemnización correspondiente. Esta decisión tiene impacto directo tanto económico como organizativo.

¿Es obligatoria la carta de despido?

Sí. La carta de despido es un requisito imprescindible y debe incluir los hechos y la causa de forma clara. Una mala redacción puede hacer que el despido se declare improcedente.

¿En qué se diferencia un despido disciplinario de uno improcedente?

El despido disciplinario es un tipo de despido basado en un incumplimiento grave del trabajador; en cambio, el despido improcedente es una calificación jurídica que puede afectar a cualquier tipo de despido si no se ajusta a la legalidad.

¿Se puede despedir a un trabajador sin preaviso?

Depende del tipo de despido. En el despido disciplinario no es necesario preaviso, mientras que en el despido objetivo sí se requieren 15 días, salvo que se compensen económicamente.

¿Cuánto tiempo tiene un trabajador para reclamar un despido?

El plazo general es de 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido. Pasado ese tiempo, pierde el derecho a impugnarlo.

¿Qué implica que un despido sea declarado nulo?

La empresa está obligada a readmitir al trabajador y a pagar los salarios correspondientes desde la fecha del despido hasta la reincorporación.

¿Cómo puede una empresa reducir riesgos legales al despedir?

Lo central está en justificar bien la causa, cumplir todos los requisitos formales y documentar correctamente el proceso. Contar con asesoramiento profesional ayuda a evitar errores que pueden salir muy caros.

Impuesto sobre Sociedades: cómo funciona y cómo presentar el modelo 200

Impuesto sobre Sociedades: cómo funciona y cómo presentar el modelo 200

Impuesto sobre Sociedades: cómo funciona y cómo presentar el modelo 200

Cuando tienes una empresa, llega un momento en el que entender bien tus impuestos deja de ser algo opcional. Y el Impuesto sobre Sociedades es, sin duda, uno de los más importantes.

Por un lado, se trata de cumplir las obligaciones con Hacienda, pero también de saber cómo afecta a los resultados de tu negocio y qué decisiones pueden ser relevantes en tu planificación fiscal. Y, aunque pueda parecer complejo, con una explicación clara todo encaja.

En esta guía de Octoedro te contamos qué es el Impuesto sobre Sociedades, quién tiene que pagarlo, cómo se calcula y qué aspectos debes tener en cuenta para gestionarlo con tranquilidad y sin sorpresas.

¿Qué es el Impuesto sobre Sociedades en España?

El Impuesto sobre Sociedades es el tributo que grava los beneficios que obtienen las empresas en España a lo largo de cada año. Es decir, se paga en función del resultado fiscal de la actividad, que se obtiene a partir del resultado contable ajustado según la normativa.

Para calcularlo, no se parte directamente de los ingresos, sino del resultado contable de la empresa, al que se le aplican una serie de ajustes fiscales establecidos por la normativa. 

Esto permite ajustar la contabilidad a los criterios de Hacienda y determinar la base sobre la que se aplicará el impuesto.

Quién paga el Impuesto sobre Sociedades

El impuesto sobre sociedades lo pagan, principalmente, las personas jurídicas residentes en España. 

En la práctica, están obligadas a presentarlo la mayoría de sociedades mercantiles (como sociedades limitadas o anónimas), así como otras entidades con personalidad jurídica propia que desarrollan una actividad económica.

Esto incluye tanto a empresas constituidas conforme a la legislación española como a aquellas que, aun teniendo origen en otro país, tienen su sede de dirección efectiva en territorio español. Entre los sujetos más habituales encontramos:

  • Sociedades limitadas (SL)
  • Sociedades anónimas (SA)
  • Agrupaciones de interés económico
  • Determinados fondos de inversión y otras entidades similares

Un punto central es entender que no lo pagan las personas físicas (autónomos), ya que en su caso tributan a través del IRPF. Este impuesto se aplica principalmente a entidades con personalidad jurídica propia, aunque también alcanza a determinadas entidades sin personalidad jurídica que tienen la consideración de contribuyentes.

Existen algunas excepciones o regímenes especiales —por ejemplo, en entidades sin ánimo de lucro o determinadas entidades públicas—, pero requieren un análisis concreto en cada caso.

Tener claro si estás dentro de este grupo —y en qué condiciones— es imprescindible para cumplir correctamente con tus obligaciones fiscales y evitar errores en la planificación de tu negocio. Para ello, consulta nuestra asesoría fiscal.

Cómo calcular el impuesto sobre sociedades

Paso

Qué se hace

Qué debes tener en cuenta

1. Partir del resultado contable

El cálculo comienza con el resultado contable de la empresa al cierre del ejercicio.

Es el beneficio o la pérdida que refleja la contabilidad antes de aplicar criterios fiscales.

2. Aplicar los ajustes fiscales

Sobre ese resultado se corrigen determinados ingresos y gastos según lo que marca la normativa fiscal.

Aquí entran cuestiones como amortizaciones, provisiones, gastos no deducibles o diferencias entre criterio contable y fiscal.

3. Obtener la base imponible

Una vez hechos los ajustes, se obtiene la base imponible del impuesto sobre sociedades.

Esta es la cantidad real sobre la que se calculará el impuesto.

4. Aplicar el tipo impositivo

A la base imponible se le aplica el tipo de gravamen correspondiente.

Con carácter general, en España el tipo es del 25 %, aunque existen tipos reducidos en determinados supuestos (por ejemplo, entidades de nueva creación o regímenes especiales).

5. Calcular la cuota íntegra

El resultado de aplicar el tipo impositivo a la base imponible da lugar a la cuota íntegra.

Este es el importe inicial del impuesto antes de aplicar bonificaciones, deducciones y otras correcciones fiscales.

6. Restar deducciones o bonificaciones

Si la empresa tiene derecho a incentivos fiscales, se descuentan en este punto.

No todas las empresas pueden aplicarlos, por lo que conviene revisar cada caso con detalle.

7. Obtener la cuota final a ingresar

Tras aplicar las correcciones correspondientes, se obtiene la cantidad final que la empresa debe pagar.

Este será el importe que se regulariza en la declaración del impuesto sobre sociedades.

Gastos deducibles en el Impuesto sobre Sociedades

No todos los gastos de una empresa reducen la carga fiscal, pero sí aquellos que están directamente relacionados con la actividad y correctamente justificados. En términos generales, se consideran gastos deducibles:

  • Sueldos y salarios del equipo, incluyendo cotizaciones a la Seguridad Social.
  • Alquileres de oficinas, locales o espacios de trabajo.
  • Suministros como luz, agua, internet o teléfono vinculados a la actividad.
  • Servicios profesionales externos, como asesoría, abogados o consultores.
  • Gastos financieros, como intereses de préstamos relacionados con el negocio.
  • Amortizaciones de bienes necesarios para la actividad (equipos, mobiliario).

Para que un gasto sea fiscalmente deducible debe cumplir, entre otros, estos requisitos: estar vinculado a la actividad, estar correctamente justificado (factura) y estar registrado contablemente.

Es aconsejable revisar bien este punto para evitar discrepancias con la Agencia Tributaria y optimizar la carga fiscal de la empresa.

Qué es el modelo 200 y para qué sirve

El modelo 200 es el formulario con el que las empresas presentan el impuesto sobre sociedades ante la Agencia Tributaria. Es, en esencia, el documento que recoge la información fiscal relevante del ejercicio para determinar la tributación del impuesto.

A través de este modelo se declara el resultado del año, se aplican los ajustes fiscales correspondientes y se calcula si la empresa debe pagar o tiene derecho a devolución.

Más allá de ser un trámite obligatorio, es un elemento para reflejar correctamente la situación fiscal de la empresa y cerrar el ejercicio con seguridad.

Plazo de presentación del modelo 200 en España

El plazo de presentación del modelo 200 depende del cierre del ejercicio fiscal de la empresa, aunque en la mayoría de los casos sigue una regla bastante clara.

Si el ejercicio coincide con el año natural, la presentación debe realizarse en los 25 días naturales siguientes a los seis meses posteriores al cierre (habitualmente, del 1 al 25 de julio). En otros casos, el plazo será en los 25 días naturales siguientes a los seis meses posteriores al cierre del ejercicio.

Si quieres comprender mejor cómo funcionan las retenciones y cómo afectan realmente a tu empresa o a tu nómina, te recomendamos esta guía sobre retenciones IRPF 2026, donde lo explicamos de forma clara y con ejemplos prácticos.

¿Cómo presentar el modelo 200? Instrucciones paso a paso

La presentación del modelo 200 se realiza de forma obligatoria por vía telemática, a través de la sede electrónica de la Agencia Tributaria. Este es el proceso habitual:

  1. Acceder a la sede electrónica de la Agencia Tributaria
    1. Identifícate con certificado digital, DNI electrónico u otros sistemas admitidos por la Agencia Tributaria.
  2. Cargar o introducir la información contable
    1. Incluye los datos del ejercicio: ingresos, gastos, resultado contable, etc.
  3. Aplicar los ajustes fiscales necesarios
    1. Corrige las diferencias entre contabilidad y normativa fiscal para obtener la base imponible.
  4. Revisar deducciones y bonificaciones
    1. Asegúrate de aplicar correctamente los incentivos fiscales disponibles.
  5. Validar y presentar la declaración
    1. Revisa todo con detalle antes de enviar. Una buena revisión evita errores y posibles requerimientos.

Seguir estos pasos de forma ordenada facilita el proceso y reduce el riesgo de incidencias posteriores.

Diferencia entre modelo 200 y 202

Aunque ambos están relacionados con el impuesto sobre sociedades, cumplen funciones diferentes y conviene no confundirlos.

  • El modelo 200 es la declaración anual. En él se regulariza toda la situación fiscal del ejercicio.
  • El modelo 202 corresponde a los pagos fraccionados que se realizan a lo largo del año como adelanto del impuesto.

En otras palabras, el modelo 202 es un anticipo y el modelo 200 es el ajuste final.

Impuesto sobre sociedades en pymes: qué debes tener en cuenta

En el caso de las pymes, el impuesto sobre sociedades tiene algunas particularidades que conviene conocer bien para no pagar de más ni cometer errores.

Existen incentivos fiscales, posibles tipos reducidos en determinados supuestos y opciones de deducción que pueden marcar una diferencia real en el resultado final. Pero para aplicarlos correctamente, es importante entender bien la normativa y cumplir con los requisitos.

Además, llevar una buena organización contable y documental facilita la presentación del impuesto y también evita problemas en caso de revisión.

Gestiona el Impuesto sobre Sociedades con Octoedro: claridad y tranquilidad

El Impuesto sobre Sociedades no tiene por qué ser complejo si cuentas con el asesoramiento adecuado.

En Octoedro trabajamos con empresas que buscan entender lo que hacen, tomar decisiones con criterio y cumplir con sus obligaciones sin complicaciones innecesarias.

¿Cómo lo hacemos? Combinamos conocimiento técnico con un trato cercano y accesible, adaptándonos a cada negocio para ofrecer soluciones claras y bien planteadas.

Si necesitas ayuda con el impuesto sobre sociedades, el modelo 200 o su presentación, estaremos encantados de revisarlo contigo paso a paso y acompañarte en el proceso. Contáctanos.

Preguntas frecuentes acerca del Impuesto sobre Sociedades

¿Quién está obligado a presentar el modelo 200?

Con carácter general, las sociedades y entidades contribuyentes del impuesto sobre sociedades deben presentar el modelo 200, incluso aunque no hayan tenido actividad o el resultado sea negativo, salvo excepciones muy específicas.

¿Se presenta el impuesto sobre sociedades aunque la empresa no tenga beneficios?

Sí. Aunque no haya beneficios o incluso haya pérdidas, la declaración debe presentarse igualmente. El resultado puede ser cero o negativo, pero la obligación formal se mantiene.

¿Qué ocurre si presento el modelo 200 fuera de plazo?

Se aplican recargos por presentación extemporánea y, en su caso, sanciones si hay requerimiento previo y, en algunos casos, sanciones adicionales. Cuanto antes se regularice la situación, menor será el impacto económico.

¿Es obligatorio presentar el modelo 200 de forma online?

Sí. La presentación es exclusivamente telemática a través de la sede electrónica de la Agencia Tributaria, utilizando certificado digital u otro sistema de identificación válido.

¿Qué documentación necesito para presentar el impuesto sobre sociedades?

Principalmente, las cuentas anuales: balance, cuenta de resultados y registros contables del ejercicio. A partir de ahí se realizan los ajustes fiscales necesarios para calcular la base imponible.

¿Se puede corregir una declaración ya presentada?

Sí. Si detectas un error, puedes presentar una autoliquidación complementaria (si el error perjudica a Hacienda) o solicitar una rectificación de autoliquidación (si el error te perjudica a ti).

¿Qué diferencia hay entre resultado contable y base imponible?

El resultado contable es el que refleja la contabilidad de la empresa. La base imponible es ese resultado ajustado según criterios fiscales, y es sobre la que realmente se calcula el impuesto.

¿Cómo darse de alta como autónomo? Guía paso a paso

¿Cómo darse de alta como autónomo? Guía paso a paso

¿Cómo darse de alta como autónomo? Guía paso a paso

Empezar como autónomo es un paso importante. Es ilusión, es vértigo y también un proceso administrativo que conviene hacer bien desde el principio.

En España, darse de alta como autónomo implica poner en marcha tu actividad de forma legal, cumplir las obligaciones con Hacienda y la Seguridad Social y tomar algunas decisiones que van a afectar a tu actividad diaria como profesional. 

La buena noticia es que no es tan complicado como parece si sabes por dónde empezar.

En esta guía, desde Octoedro, te acompañamos paso a paso para que entiendas qué necesitas, qué trámites tienes que hacer y cómo hacerlo sin errores ni sorpresas. Porque cuando tienes las cosas claras, emprender se disfruta mucho más.

¿Qué implica darse de alta como autónomo en España?

Darse de alta como autónomo en España es mucho más que empezar a emitir facturas. Significa poner en marcha tu actividad de forma oficial, asumir ciertas obligaciones fiscales y tener claro cómo gestionarás tu negocio desde el inicio.

Desde el primer momento, pasas a ser responsable de cumplir con Hacienda y la Seguridad Social. Esto implica presentar impuestos, llevar un control de tus ingresos y gastos y mantener tu situación administrativa actualizada.

También es importante tener en cuenta que, como autónomo persona física, en general no existe separación entre patrimonio personal y profesional, por lo que puedes responder con tus bienes ante deudas derivadas de la actividad, salvo en determinados casos o figuras jurídicas específicas.

Requisitos para ser autónomo en España

Antes de empezar, es importante tener claro si cumples con las condiciones básicas para darte de alta como autónomo. 

No son muchos requisitos, pero sí marcan el punto de partida para hacerlo todo correctamente y sin complicaciones desde el inicio. Para ser autónomo en España necesitas:

  • Ser mayor de edad.
  • Tener permiso de residencia y trabajo si no eres ciudadano de la Unión Europea.
  • Desarrollar una actividad económica de forma habitual, personal y directa, con finalidad lucrativa.

Si prefieres centrarte en tu negocio y dejar estos trámites en buenas manos, podemos ayudarte con nuestro servicio de gestoría administrativa.

¿Cómo darse de alta en Hacienda como autónomo?

El alta en Hacienda es el primer paso real para poner en marcha tu actividad. Aquí es donde comunicas oficialmente que empiezas a trabajar por cuenta propia y defines cómo vas a tributar.

Aunque pueda parecer un trámite técnico, con una guía clara se puede hacer sin complicaciones.

Paso a paso para darte de alta en Hacienda

  1. Accede a la sede electrónica de la Agencia Tributaria
    • Puedes hacerlo con certificado digital, DNI electrónico o sistema Cl@ve.
  2. Selecciona el modelo adecuado: 036 o 037
    • El modelo 037 es una versión simplificada (el más habitual).
    • El modelo 036 se utiliza en casos más específicos o complejos.
  3. Rellena tus datos personales y de actividad
    • Tendrás que indicar información básica como tus datos identificativos, domicilio fiscal y fecha de inicio de la actividad.
  4. Selecciona el epígrafe del IAE
    • Este paso es clave. Define a qué te dedicas y determina tus obligaciones fiscales. Elegirlo bien desde el principio te evitará problemas más adelante.
  5. Indica tus obligaciones fiscales (IVA e IRPF)
    • Aquí defines qué impuestos vas a presentar y con qué periodicidad, en función de tu actividad.
  6. Revisa y presenta el modelo
    • Antes de enviarlo, revisa todo con calma. Un pequeño error aquí puede generarte trámites extra después.

¿Cuánto cuesta ser autónomo en 2026? Cuota de autónomos y otros gastos

Aspecto

Detalle

Coste del alta

Darse de alta como autónomo no tiene una tasa administrativa directa, aunque desde el inicio implica asumir cotizaciones a la Seguridad Social y otras obligaciones económicas.

Cuota autónomos 2026 (tarifa plana)

La cuota reducida para nuevos autónomos fue de 80 € mensuales durante 2023–2025. Para 2026, su importe depende de la normativa vigente y no debe asumirse automáticamente sin confirmación actualizada.

Cuota real aproximada

Entre 88 € y 89 € mensuales (incluye el mecanismo de equidad intergeneracional).

Gastos de asesoría

Entre 60 € y 100 € al mes, según el servicio contratado.

Impuestos

IVA e IRPF, variables según actividad e ingresos.

Alta online

Se realiza de forma telemática a través de Hacienda y Seguridad Social.

Requisitos para hacerlo online

Certificado digital, DNI electrónico o sistema Cl@ve.

Tiempo del trámite

Puede completarse en el mismo día si dispones de identificación electrónica y toda la información necesaria, aunque no es un plazo garantizado en todos los casos.

Recomendación

Planificar bien el proceso evita errores y problemas posteriores.

Alta autónomo online en España

Hoy en día, darse de alta como autónomo es un proceso ágil que puedes hacer completamente online. Tanto Hacienda como la Seguridad Social cuentan con sedes electrónicas que te permiten gestionar todo sin necesidad de desplazarte.

Para acceder, necesitarás identificarte con certificado digital, DNI electrónico o sistema Cl@ve. Una vez dentro, podrás completar todos los trámites de forma sencilla y en menos tiempo del que imaginas.

¿Cómo ser autónomo por primera vez?

Cuando es la primera vez que eres autónomo, es normal tener dudas. Hay varios pasos que entender y decisiones que tomar, y hacerlo bien desde el principio te ahorra muchos quebraderos de cabeza después.

Contar con asesoramiento especializado en este momento puede ayudarte a evitar errores habituales relacionados con impuestos, cotización o elección de actividad.

Y, sobre todo, te permite centrarte en lo importante: hacer crecer tu proyecto con claridad y confianza desde el primer día.

Empieza tu camino como autónomo con el respaldo de Octoedro

Empezar como autónomo es un paso importante, y hacerlo bien desde el principio es el único camino. En Octoedro acompañamos a personas como tú a dar ese paso con claridad, sin complicaciones innecesarias y con la tranquilidad de saber que todo está en orden.

Combinamos experiencia, cercanía y un trato realmente humano para ayudarte no solo con el alta, sino con todo lo que viene después.

Si estás pensando en empezar, estaremos encantados de ayudarte. Hablemos y veamos cómo podemos acompañarte en este camino.

Preguntas frecuentes sobre darse de alta como autónomo

Sabemos que este proceso genera dudas. Aquí respondemos a algunas de las más habituales para que tengas todo más claro desde el principio

¿Es obligatorio darse de alta en Hacienda antes de empezar?

Sí. El alta en Hacienda debe realizarse antes de iniciar la actividad, ya que es lo que te permite emitir facturas de forma legal desde el primer momento.

¿Puedo darme de alta como autónomo online?

Sí, actualmente puedes hacer todo el proceso de forma telemática a través de las sedes electrónicas de Hacienda y la Seguridad Social, utilizando certificado digital, DNI electrónico o sistema Cl@ve.

¿Qué diferencia hay entre el modelo 036 y el 037?

El modelo 037 es una versión simplificada del 036, pensada para autónomos con situaciones más sencillas. En la mayoría de los casos, es el que se utiliza.

¿Cuánto cuesta ser autónomo el primer año?

La cuota reducida para nuevos autónomos fue de 80 € al mes durante el periodo 2023–2025. Para 2026, su importe depende de la normativa vigente, por lo que conviene consultarlo actualizado antes de darse de alta.

¿Qué impuestos tiene que pagar un autónomo?

Los principales son el IVA y el IRPF. La cantidad dependerá de tu actividad y de tus ingresos, por lo que es importante llevar una buena planificación.

¿Qué ocurre si empiezo a trabajar sin darme de alta?

Trabajar sin estar dado de alta puede implicar sanciones económicas y no disponer de cobertura de la Seguridad Social, por lo que no es recomendable asumir ese riesgo.

¿Necesito un gestor para darme de alta como autónomo?

No es obligatorio, pero sí recomendable. Contar con apoyo profesional te ayuda a evitar errores y a empezar con todo bien organizado desde el principio.

Pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades en 2026: cómo se calculan y cuánto debes adelantar

Pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades en 2026: cómo se calculan y cuánto debes adelantar

Pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades en 2026: cómo se calculan y cuánto debes adelantar

Los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades son una de esas obligaciones que afectan directamente a la tesorería de cualquier empresa, aunque muchas veces se revisan solo cuando llega el plazo.

En 2026, como en ejercicios anteriores, las sociedades deberán seguir adelantando parte del impuesto antes de presentar la liquidación anual La pregunta que suele surgir es clara: cuánto hay que adelantar y en qué se basa este cálculo.

Si diriges una sociedad limitada o cualquier otra entidad sujeta al impuesto, en este artículo de Octoedro revisamos qué son, cómo se calculan y cómo afectan los pagos fraccionados a la liquidez de tu empresa.

¿Qué son los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades?

Los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades son adelantos obligatorios que la empresa realiza a cuenta del impuesto anual. Están regulados en el artículo 40 de la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades y su finalidad es distribuir la recaudación a lo largo del ejercicio, en lugar de concentrarla en un único momento. No sustituyen a la declaración anual, sino que se descuentan después del resultado final.

En la práctica, esto significa que tu empresa no espera al cierre del ejercicio para pagar todo el impuesto. Durante el año, va ingresando cantidades que luego se restarán de la cuota definitiva. Si has adelantado más de lo que corresponde, podrás compensarlo o solicitar devolución; si has adelantado menos, ingresarás la diferencia.

Pagos fraccionados en abril, octubre, diciembre: calendario y obligaciones

Los pagos fraccionados se presentan tres veces al año: en abril, octubre y diciembre. Con carácter general, los plazos abarcan los primeros veinte días naturales de esos meses, salvo que el último día sea inhábil. Este calendario es fijo y conviene tenerlo integrado en la planificación anual.

A continuación, una tabla resumen del calendario habitual:

Periodo que se toma como referenciaMes de presentaciónModelo
Primeros 3 meses del ejercicioAbril202
Primeros 9 meses del ejercicioOctubre202
Primeros 11 meses del ejercicioDiciembre202

En el caso de grupos fiscales en régimen de consolidación, se utiliza el modelo 222. Si tu empresa no tributa en grupo, el modelo que debes revisar es el 202.

Cómo calcular pago fraccionado sociedades: modalidades y porcentajes

Modalidad sobre la cuota íntegra (art. 40.2 LIS)

 Se toma como base la cuota íntegra del último periodo impositivo cuyo plazo de declaración estuviese vencido, minorada por deducciones, bonificaciones, retenciones e ingresos a cuenta. Sobre esa base se aplica, con carácter general, el 18 %. Es un sistema previsible porque parte de datos ya cerrados.

Modalidad sobre la base imponible (art. 40.3 LIS)

Se calcula sobre la parte de base imponible generada en los 3, 9 u 11 primeros meses del ejercicio. El porcentaje depende del volumen de operaciones:

  • Empresas con cifra de negocios inferior a 10 millones de euros: 17 %.
  • Empresas con cifra igual o superior a 10 millones: 24 %, con un mínimo del 23 % sobre el resultado positivo contable.

Esta segunda modalidad es obligatoria para entidades cuyo importe neto de la cifra de negocios haya superado los 6 millones de euros en los doce meses anteriores al inicio del periodo impositivo, entre otros supuestos.

Cómo afectan los pagos fraccionados a la liquidez

Más allá del cálculo técnico, la cuestión práctica es cómo afectan los pagos fraccionados a la liquidez. Cada ingreso en abril, octubre y diciembre supone una salida de tesorería que no siempre coincide con el ritmo de cobros de la empresa.

Si los clientes pagan a 60 o 90 días, puede darse el caso de tener que adelantar el impuesto antes de haber cobrado las facturas.

Algunas pautas prácticas que ayudan a reducir tensiones:

  • Revisar trimestralmente la evolución del resultado contable.
  • Simular el importe aproximado del pago antes de que llegue el plazo.
  • Coordinar el calendario fiscal con previsiones de cobro relevantes.
  • Evitar dejar el cálculo para la última semana del plazo.

Planifica los pagos fraccionados y protege la liquidez de tu empresa en 2026

En Octoedro, asesoría fiscal, trabajamos con empresas que necesitan claridad y método en su fiscalidad. Los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades no deberían ser una sorpresa cada abril, octubre o diciembre, sino una obligación prevista dentro de la planificación anual.

Por eso, revisamos contigo el método aplicable, comprobamos si estás obligado al modelo 202 y analizamos cómo encajan estos adelantos en tu tesorería.

Si quieres anticiparte con datos y sin improvisaciones, podemos verlo contigo y ajustar el calendario fiscal a la realidad de tu empresa.

Preguntas frecuentes sobre pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades

¿Quién está obligado al modelo 202?

Con carácter general, todas las sociedades y entidades sujetas al Impuesto sobre Sociedades deben presentar el modelo 202. Incluso cuando el resultado sea cero, puede existir obligación formal. Además, determinadas empresas con cifra de negocios superior a 6 millones de euros están obligadas a aplicar la modalidad sobre base imponible.

¿Los pagos fraccionados son obligatorios aunque no haya beneficios?

Depende del método de cálculo aplicable. Si el sistema se basa en la cuota del ejercicio anterior y esta fue positiva, puede existir importe a ingresar aunque el ejercicio actual no vaya bien. En la modalidad sobre base imponible, si no hay resultado positivo, el pago puede resultar cero, pero conviene revisar cada caso.

¿Qué diferencia hay entre el modelo 202 y el modelo 222?

El modelo 202 lo presentan sociedades individuales. El modelo 222 está reservado a grupos fiscales que tributan en régimen de consolidación. La lógica es similar, pero el cálculo se realiza de forma agregada para todo el grupo.

¿Se pueden modificar los pagos fraccionados ya presentados?

Si se detecta un error, es posible presentar una autoliquidación complementaria o rectificativa, según el caso. Actuar con rapidez reduce recargos y evita problemas posteriores en la declaración anual.

¿Cómo sé qué modalidad me corresponde?

La modalidad general es la basada en la cuota íntegra del último ejercicio. Sin embargo, si tu empresa superó los 6 millones de euros de cifra de negocios en los doce meses anteriores al inicio del periodo impositivo, deberás aplicar la modalidad sobre base imponible.

¿Los pagos fraccionados reducen el impuesto final?

No lo reducen, sino que lo anticipan. El importe ingresado se descuenta de la cuota resultante en la declaración anual del Impuesto sobre Sociedades. Si has adelantado más de lo debido, podrás compensarlo o solicitar devolución.

¿Qué ocurre si no presento el modelo 202 en plazo?

La presentación fuera de plazo puede generar recargos automáticos y, en determinados casos, sanciones. Además, aunque el resultado sea cero, la falta de presentación cuando existe obligación puede dar lugar a requerimientos de la Administración.

Qué documentación contable debe guardar una empresa y durante cuánto tiempo

Qué documentación contable debe guardar una empresa y durante cuánto tiempo

Qué documentación contable debe guardar una empresa y durante cuánto tiempo

La documentación contable no es solo un requisito formal que se cumple por inercia. Para una empresa, es la base que permite acreditar operaciones, justificar impuestos y responder con solvencia ante una revisión de Hacienda o del Registro Mercantil. 

a pregunta habitual no es solo qué guardar, sino cuánto tiempo conservar documentación contable sin acumular archivos innecesarios ni asumir riesgos.

En este artículo de Octoedro explicamos qué documentación contable se debe guardar y durante cuánto tiempo, para evitar errores frecuentes como destruir facturas o conservar menos documentación de la necesaria ante una inspección.

Normativa mercantil: 6 años para la documentación contable y mercantil

El punto de partida es el artículo 30 del Código de Comercio. Establece que los empresarios deben conservar los libros, correspondencia, documentación y justificantes relacionados con su negocio durante seis años desde el último asiento realizado en los libros.

Cuando hablamos de qué documentos debe guardar una SL en el ámbito mercantil, debemos incluir no solo los libros contables obligatorios, sino también contratos, facturas, presupuestos aceptados y cualquier soporte que justifique anotaciones contables. Además, la obligación no distingue entre papel y formato digital: las facturas enviadas o recibidas por correo electrónico también forman parte de la documentación a conservar.

Documentación mercantil que debe conservarse

Entre los principales documentos sujetos al plazo de seis años se encuentran:

  • Libro Diario.

  • Libro de Inventarios y Cuentas Anuales.

  • Cuentas anuales firmadas y depositadas.

  • Contratos a largo plazo y acuerdos societarios.

  • Copias de seguridad de registros contables .

Esta obligación se aplica tanto si la empresa tiene actividad como si atraviesa un periodo sin operaciones. Incluso en procesos de liquidación, los libros deben conservarse durante el plazo legal correspondiente. En la práctica, muchas empresas optan por mantener un margen adicional de seguridad, especialmente cuando existen operaciones complejas o financiación bancaria vinculada a ejercicios anteriores.

Normativa tributaria: 4 años (y hasta 10 en determinados casos)

Desde el punto de vista fiscal, la referencia es la Ley General Tributaria. El artículo 66 fija en cuatro años el plazo de prescripción del derecho de la Administración a determinar la deuda tributaria o exigir su pago.

La documentación con trascendencia tributaria que sirva de soporte a declaraciones y autoliquidaciones debe mantenerse, como mínimo, durante ese plazo.

Esto incluye facturas emitidas y recibidas, libros registro de IVA, justificantes de gastos deducibles y modelos presentados. El cómputo comienza, con carácter general, desde el día siguiente a la finalización del plazo de presentación de la declaración correspondiente.

Casos en los que el plazo se amplía

No siempre bastan cuatro años. Existen supuestos en los que la Agencia Tributaria puede revisar documentación durante un periodo más amplio:

Supuesto

Plazo de conservación

Base normativa

Bases imponibles negativas (BINs)

10 años

LGT – comprobación de BINs

Prevención de Blanqueo de Capitales

10 años

Ley 10/2010

Bienes amortizables

Hasta última amortización + 4 años

Criterio fiscal

 

 

Libros contables obligatorios y documentación ante una inspección de Hacienda

Más allá de los plazos, conviene tener claro cuáles son los libros contables obligatorios según el tipo de empresa.

En el caso de sociedades mercantiles, la obligación incluye como mínimo el Libro Diario y el Libro de Inventarios y Cuentas Anuales, que deben legalizarse en el Registro Mercantil. Además, existen libros societarios como el Libro de Actas o el Libro Registro de Socios en las SL.

Archivo contable de una empresa: cómo organizarlo sin acumular riesgos

Saber cuánto tiempo guardar facturas empresa es solo una parte del trabajo. La otra es establecer un sistema de archivo que permita localizar cualquier documento con rapidez y demostrar su autenticidad. 

En la práctica, un archivo contable empresa bien estructurado suele organizarse por ejercicios y por tipo de documento. Separar facturación, impuestos, contratos y libros contables facilita tanto el cierre anual como la respuesta ante inspecciones.

Además, conviene documentar la fecha exacta a partir de la cual empieza a contar el plazo de conservación, especialmente en materia tributaria.

¿Quieres revisar si tu documentación contable está realmente en orden?

Tener la documentación contable organizada no es una cuestión administrativa menor. Es lo que te permite afrontar una inspección sin improvisaciones, cerrar el ejercicio con seguridad y tomar decisiones con información fiable. 

En Octoedro trabajamos con empresarios que valoran esa tranquilidad. Aplicamos un modelo de contabilidad colaborativa, donde tu empresa y nuestra asesoría trabajamos con la misma información en tiempo real: registramos y controlamos la contabilidad, conciliamos movimientos bancarios, elaboramos informes personalizados y digitalizamos todos los documentos relevantes para que nunca pierdas visibilidad de tu archivo contable.

Contacta con nosotros y comencemos juntos el camino hacia una contabilidad más eficiente.

Preguntas frecuentes sobre documentación contable

¿Cuánto tiempo debe guardar una empresa sus facturas?

Con carácter general, la obligación de conservar facturas durante 4 años deriva del plazo de prescripción tributaria. Sin embargo, si esas facturas están vinculadas a bienes amortizables o bases imponibles negativas, el plazo puede ampliarse. Además, desde el punto de vista mercantil, muchos documentos deben conservarse seis años, por lo que conviene aplicar el plazo más amplio cuando exista duda.

¿Qué documentos debe guardar una SL obligatoriamente?

Una sociedad limitada debe conservar libros contables obligatorios, cuentas anuales, contratos, facturas y justificantes de operaciones durante al menos seis años en el ámbito mercantil . A nivel fiscal, las declaraciones y soportes tributarios deben mantenerse como mínimo cuatro años, salvo supuestos especiales que amplíen el plazo.

¿Cuánto tiempo conservar documentación contable si hay pérdidas fiscales?

Si la empresa compensa bases imponibles negativas, la Agencia Tributaria puede comprobarlas durante diez años. En ese caso, es necesario conservar la documentación que acredite esas pérdidas y las cuentas anuales correspondientes al ejercicio en que se generaron.

¿Qué pasa si no se conserva la documentación obligatoria en una inspección?

No atender un requerimiento puede dar lugar a sanciones económicas, que pueden incrementarse si el incumplimiento es reiterado . Además del impacto económico, la falta de documentación puede dificultar la defensa de determinados criterios contables o fiscales aplicados por la empresa.

¿Es válido conservar la documentación solo en formato digital?

Sí, siempre que se garantice autenticidad, integridad y legibilidad durante todo el periodo de conservación. La normativa no exige mantener necesariamente el soporte papel, pero sí poder facilitar acceso inmediato en caso de requerimiento administrativo.

¿El plazo de seis años mercantil sustituye al de cuatro años fiscal?

No lo sustituye, conviven ambos. Cuando un documento cumple función contable y fiscal, debe aplicarse el plazo más largo. En la práctica, muchas empresas conservan la documentación contable general durante seis años como mínimo para cubrir ambas obligaciones.

¿Cuándo empieza a contar el plazo de conservación?

En materia mercantil, desde el último asiento en los libros . En materia tributaria, desde el día siguiente a la finalización del plazo de presentación de la declaración correspondiente . Este matiz es relevante para calcular correctamente la fecha de destrucción segura de documentos.

Retenciones IRPF en 2026: cuánto debes aplicar y en qué casos

Retenciones IRPF en 2026: cuánto debes aplicar y en qué casos

Retenciones IRPF en 2026: cuánto debes aplicar y en qué casos

Hablar de retenciones IRPF 2026 no es solo revisar una tabla de porcentajes. Si diriges una empresa o administras una sociedad, sabes que aplicar bien el tipo de retención IRPF 2026 afecta directamente a tu tesorería, a la relación con trabajadores y colaboradores y, sobre todo, a tu tranquilidad frente a Hacienda. 

En 2026 se mantienen los tramos estatales progresivos ya conocidos, aunque la retención concreta dependerá de cada caso: trabajador, profesional autónomo, administrador de sociedad limitada o arrendador de un local.

En este artículo de Octoedro te explicamos de forma clara qué porcentaje corresponde en cada supuesto, cómo se calcula realmente la retención y qué obligaciones formales debes cumplir como empresa.

Retenciones IRPF 2026 y tramos aplicables

Cuando se habla de la tabla retenciones IRPF 2026, muchas veces se confunden los tramos del impuesto con el porcentaje efectivo que se aplica en nómina.

El IRPF es progresivo, lo que significa que no se aplica un único porcentaje sobre toda la renta, sino que cada tramo tributa a un tipo distinto.

Esto es relevante para entender cuánto se retiene en nómina en 2026 y por qué dos trabajadores con el mismo salario bruto pueden tener retenciones diferentes según su situación personal.

A nivel estatal, la escala general vigente para 2026 mantiene los siguientes tramos:

Base imponible (€)

Tipo total

Hasta 12.450

19%

12.450 – 20.200

24%

20.200 – 35.200

30%

35.200 – 60.000

37%

60.000 – 300.000

45%

Más de 300.000

47%

Estos porcentajes combinan tramo estatal y autonómico, aunque cada comunidad autónoma puede introducir matices en su parte del impuesto. Ahora bien, esta tabla no implica que siempre debas retener exactamente ese porcentaje en nómina.

La retención IRPF trabajadores 2026 se calcula con un procedimiento reglado que tiene en cuenta salario anual previsto, pagas extras, tipo de contrato y datos comunicados en el modelo 145.

Ejemplo

Si un trabajador tiene un salario bruto anual de 30.000 euros y no tiene hijos ni discapacidad, el cálculo se realiza aplicando progresivamente cada tramo hasta alcanzar su base. El resultado será una cuota total anual, y a partir de ahí se obtiene un tipo medio que será el que se aplique como retención en cada nómina. No es lo mismo un tipo marginal del 30% que un tipo medio efectivo cercano al 22–24%, que es lo que realmente suele reflejarse en la nómina.

Retención IRPF trabajadores 2026: cuánto se retiene en nómina

La retención IRPF trabajadores 2026 es obligatoria para la empresa. No es una opción ni un acuerdo entre las partes. El pagador debe calcularla correctamente e ingresarla trimestralmente mediante el modelo 111 2026. Si se aplica un porcentaje inferior al debido, la responsabilidad frente a Hacienda puede recaer en la empresa.

Para determinar cuánto se retiene en nómina en 2026, deben considerarse varios elementos:

  • Retribución anual prevista, incluidas pagas extraordinarias.

  • Tipo de contrato y duración.

  • Situación personal y familiar comunicada mediante modelo 145.

  • Grado de discapacidad del trabajador o familiares a cargo.

  • Existencia de pensiones compensatorias o anualidades por alimentos.

La normativa establece además mínimos exentos para practicar retención, que varían según la situación familiar. A modo orientativo, en 2026 los umbrales aproximados son los siguientes:

Situación

0 hijos

1 hijo

2 o más hijos

A

17.644 €

18.694 €

B

17.197 €

18.130 €

19.262 €

C

15.876 €

16.342 €

16.867 €

Esto significa que si un trabajador no supera determinados niveles de renta anual, puede no estar sujeto a retención. En la práctica, esto explica por qué algunos empleados ven un 0% en su nómina durante parte del año.

Un caso habitual es el de regularizaciones en diciembre. Si durante el ejercicio cambian las circunstancias personales o el salario real difiere del previsto, la empresa debe recalcular el tipo y ajustar en las últimas nóminas. De ahí que muchos trabajadores perciban un incremento en el porcentaje retenido en el último mes.

Retención del administrador de una sociedad limitada y obligaciones asociadas

La retención del administrador de una sociedad limitada tiene reglas específicas. Con carácter general, la retribución de los administradores está sujeta a una retención del 35%. No obstante, cuando la cifra de negocios de la sociedad en el ejercicio anterior es inferior a 100.000 euros, el tipo se reduce al 19%.

Este punto es especialmente relevante en pymes y sociedades familiares, donde el administrador suele percibir una remuneración periódica. Aplicar un porcentaje incorrecto puede generar diferencias significativas en la declaración posterior.

Además de trabajadores, profesionales y administradores, existen otras retenciones habituales:

  • Arrendamiento de locales de negocio: 19%.

  • Dividendos e intereses: 19%.

  • Determinadas ganancias patrimoniales: 19%.

Todas estas retenciones deben declararse trimestralmente mediante el modelo 111 y resumirse anualmente en el modelo 190. 

Modelo 111: cómo y cuándo se presenta

El modelo 111 es la autoliquidación trimestral donde la empresa ingresa las retenciones practicadas a trabajadores, profesionales y administradores. Se presenta en abril, julio, octubre y enero, correspondientes a los cuatro trimestres naturales.

El procedimiento habitual incluye:

  • Sumar todas las retenciones practicadas en el trimestre.

  • Clasificarlas por tipo de rendimiento (trabajo, actividades profesionales, etc.).

  • Presentar telemáticamente el modelo en la sede electrónica de la AEAT.

  • Realizar el ingreso correspondiente o domiciliar el pago.

Revisa tus retenciones IRPF 2026 antes de cerrar el trimestre

Las retenciones IRPF 2026 no deberían ser una incógnita cada trimestre ni una sorpresa en diciembre.

En Octoedro trabajamos con empresarios que necesitan claridad en sus obligaciones fiscales.

Si quieres revisar cuánto se retiene en nómina en 2026 en tu empresa, confirmar la correcta aplicación del modelo 111 2026 o analizar tu tabla de retenciones, podemos verlo contigo con método y previsión.

Contacta con nosotros.

Preguntas frecuentes sobre retenciones IRPF 2026

¿Cuál es el tipo de retención IRPF 2026 en nómina?

El tipo no es fijo y depende del salario anual previsto y de la situación personal del trabajador. Se calcula aplicando los tramos progresivos y obteniendo un tipo medio efectivo. Dos empleados con el mismo sueldo pueden tener porcentajes distintos si sus circunstancias familiares difieren.

¿Cuánto se retiene en nómina en 2026 por 30.000 euros brutos?

En un caso estándar sin hijos ni discapacidad, la retención suele situarse en un tipo medio aproximado del 22–24%. El cálculo exacto requiere aplicar la escala progresiva y tener en cuenta pagas extras y datos del modelo 145.

¿Qué retención se aplica a los profesionales autónomos en 2026?

La retención profesionales autónomos 2026 es, con carácter general, del 15% sobre la base imponible de la factura. Para nuevos profesionales durante el año de inicio y los dos siguientes, el tipo puede reducirse al 7%.

¿Cuál es la retención del administrador de una sociedad limitada?

La retención administrador sociedad limitada es del 35% con carácter general. Si la cifra de negocios de la entidad en el ejercicio anterior es inferior a 100.000 euros, el tipo aplicable es del 19%.

¿Qué es el modelo 111?

Es la autoliquidación trimestral mediante la cual la empresa ingresa en Hacienda las retenciones practicadas a trabajadores, profesionales y administradores. Se presenta en abril, julio, octubre y enero.

¿Se puede elegir el porcentaje de retención en nómina?

El trabajador no puede fijar libremente el porcentaje, pero puede solicitar voluntariamente que se incremente. La empresa debe calcular el tipo conforme a la normativa y a los datos comunicados.

¿Qué ocurre si se aplica mal una retención?

Si se practica una retención inferior a la que corresponde, la empresa puede ser requerida para ingresar la diferencia. Si se retiene de más, el trabajador lo regularizará en su declaración anual.